Juan Domingo Antón

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¿Quieres un crucero? Ofréceme excursiones

¿Quieres un crucero? Ofréceme excursiones

Crucero Costa Atlántica en Olden (Noruega)Un crucero es como un hotel, excepto a la hora de consumir combustible, la gestión no dista mucho entre ellos, pero siempre hay pequeños detalles que los hacen diferentes. El negocio de los cruceros fue creado por las navieras a principio de los años 70, cuando se empezaron a vender viajes turísticos en barco desde Miami (EEUU) al Caribe. Aunque te haya venido a la cabeza el Titanic como uno de los primeros grandes barcos en transportar pasajeros, a este se le consideraba transporte naval, así que no cuenta como crucero. Desde entonces el mercado de las navieras se ha ido atomizando (dividiendo en partes muy pequeñas) hasta tal punto que sólo existen unas pocas grandes marcas de cruceros en el mundo: Carnival, Royal Caribbean, Star Cruises, MSC Cruceros y alguna otra más.

Estos barcos están pensados y construidos para que los pasajeros consuman todo lo posible dentro de ellos, es decir, existen unos «puntos calientes» colocados estratégicamente entre el camarote y el restaurante para que una familia o una pareja o cualquier persona con dinero en la cartera compre compulsivamente. Incluso, el colmo de los colmos, compran las excursiones que les ofrecen por un módico precio; aptas únicamente para especialistas en la materia. ¿Nunca has pensado por qué los cruceros tienen unos precios tan bajos o por qué los niños, a veces, no pagan? En un crucero no se suman las piezas y después se venden, sino que tiene un precio definido y es el que es; se vende/oferta el conjunto. Así que para hacerlo atractivo y poder rentabilizarlo hay que meter más gente (porque el coste es el mismo) y si donde antes cabían 2 adultos, de repente también hay espacio para 2 niños, ¡maximización al poder! Los metemos a todos en el mismo camarote, te los regalamos (los niños no, los billetes de los niños) y así conseguiremos que consuman más, ¡negocio redondo! Aunque siempre hay pegas (para el pasajero, evidentemente), si sólo se han vendido la mitad de los billetes del crucero, este no sale. Así que como la imagen es lo más importante, por ello si los habías comprado para hacer un crucero por las Islas Griegas te puedes ir olvidando, ya que intentarán reposicionar los billetes «cambiándotelos» por otros de un crucero (según ellos) más caro, por ejemplo a los fiordos noruegos.

Cruceros de Royal Caribbean en Cozumel (México)¿Y para atraer a estos cruceros qué es lo que hace falta? Fácil, un parking de barcos, perdón, un puerto. Aunque mirándolo bien tienen un cierto parecido con los parkings de los centros comerciales, me explico, si en un centro comercial se tiene que pagar el parking, esto puede llegar a ser un impedimento a la hora de elegir entre uno de pago y otro gratis. Pero si ese centro comercial es tan grande, tan atractivo y tiene tantas tiendas y restaurantes, al final el parking termina siendo un pequeño gasto más que asumible con tal de disfrutar de ese pedazo de centro comercial. Pues lo mismo pasa con los puertos, si el destino donde está es tan bueno y tiene tantas cosas que ofrecer, las tasas portuarias que pagarán las navieras serán más altas. Pero lo más lógico es que ocurra al contrario. ¿Entonces para ser puerto de escala (porque para ser puerto base ni hablamos) sólo hay que bajar las tasas al mínimo? Sería una idea si el puerto tiene otra función económica más rentable que la turística; sino existen 8 factores que influyen en gran medida en la elección de un puerto por parte de una naviera:

    1. Popularidad internacional. Los pasajes a destinos turísticos muy conocidos se venden solos y sino siempre se pueden celebrar eventos como la Fórmula 1 para incrementar el número de cruceristas.
    2. El status turístico del destino. No es lo mismo vacilar en la oficina diciendo que has estado en Roma, Niza o Santorini que diciendo que has estado en Dénia. Sin menospreciar a esta pequeña localidad valenciana.
    3. Capacidad de hacer negocio con las excursiones. Sí, las excursiones son tan importantes como el propio servicio del barco, pero en cambio estas se pagan a parte y a precios muy altos. Lo suyo es que se puedan vender bien, dejando al pasajero mínimamente contento y sin ofrecer nada gratis, que para eso ya está el Todo Incluido pagado por los pasajes.
    4. La satisfacción del turista es importante. Si el precio de los pasajes es barato y las excursiones son caras, los pasajeros tendrán la sensación de que vale lo que se ha pagado. Aunque una pequeña mancha puede hacerse cada vez más grande reduciendo drásticamente el nivel de satisfacción al pensar que se ha pagado un alto precio por una excursión que no ha sido del todo buena.
    5. Infraestructuras logísticas básicas. Hacen falta que las infraestructuras de transporte estén adaptadas al tráfico que puede generar el desembarco de 3000 personas en un puerto. Además de una oferta hotelera amplia que pueda dar servicio y unos guías que realicen diversas visitas por la ciudad, por poner algún ejemplo.
    6. Instalaciones, servicios e infraestructuras portuarias.
    7. Un aeropuerto internacional con conexiones directas con Europa y América. Un aeropuerto que disponga de vuelos internacionales puede vender cruceros a los americanos, ya que en este se pueden mover fácilmente unas 4000 personas por semana. Pero si el aeropuerto no dispone de vuelos internacionales, sería muy complicado el traslado, haciéndolo casi imposible.
    8. Tasas portuarias. Como he mencionado anteriormente, si el puerto puede diversificar su operativa entre mercancías y cruceros, tal vez las tasas sean menores para las navieras. Pero si este sólo opera gracias a los cruceros las tasas tendrán que ser más altas si se quiere rentabilizar, perdiendo competitividad frente a otros, a no ser que el destino por sí sólo sea muy competitivo.

En definitiva, si en una estrategia turística se pretende captar a los cruceristas como un mercado potencial para atraer más turismo, lo primero que hay que hacer es convencer a los armadores y a las navieras de que tenemos las mejores y más atractivas excursiones del país. Y que estas además no duran más de 6 horas, así podrán, por ejemplo, comer en los restaurantes cercanos. Es decir, se deben adaptar los destinos al turismo de cruceros y a los pasajeros que tienen problemas de movilidad, porque la edad de estos es cada vez mayor. ¿Qué opinas sobre esta forma de turismo?

Imágenes de Flickr: arriba a la izquierda de ramonduran y abajo a la derecha de pamwood707 bajo licencia Creative Commons.

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