Juan Domingo Antón

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Bugarach y el fin del mundo

Bugarach y el fin del mundo

A punto de terminar el 2011, es probable que hayas oído que dentro de poco menos de un año, más concretamente el 21 de diciembre de 2012, se acabará el mundo según una profecía maya. También es probable que hayas visto el genial anuncio de AXE aprovechando esta señalada fecha para vender su «último» desodorante. Menos probable es que sepas que en México (y otros países de Centroamérica que forman parte de la cultura maya) se esperan, para la fecha del fin del mundo señalada por el calendario maya, recibir unos proféticos 50 millones de turistas. ¡Qué gran campaña de promoción turística les dejaron los mayas!

El alcalde de Bugarach con algunas de las piedras y amuletos retirados de la montaña.

Pero no sólo México y otros países de Centroamérica se van a beneficiar de esta fecha para conseguir una posición privilegiada como destinos top este 2012. Bugarach, un pequeño pueblo situado al sur de Francia, en la región de Languedoc-Roussillon y de menos de 200 habitantes, también se colará en esa lista. Este éxito le corresponde al Pico de Bugarach, la montaña más alta de la región vinícola de Corbières con 1231 metros, de la que se dice que está rodeada por una fuerza magnética, que posee tesoros ocultos como el Santo Grial, que es el sitio de una base extraterrestre oculta e incluso que contiene un acceso subterráneo hacia otro mundo. Ya en los años 70 el lugar era frecuentado por comunidades de hippies que lo consideraban una montaña sagrada. Ahora siguen apareciendo leyendas de todo tipo: desde la publicación de una nota en una revista de ovnis en la que una persona afirmaba haber visto extraterrestres y escuchado naves espaciales merodeando la montaña; hasta rumores de que el entonces presidente de Francia, François Mitterand, pidió que una aeronave militar lo transportara a la cima del Pico de Bugarach con motivos aún desconocidos; incluso hay quienes afirman que desde la época de los nazis se detectaron a soldados alemanes excavando a los alrededores, tarea que aparentemente luego fue continuada por agentes secretos del servicio israelí, el Mossad.

Aunque falte menos de un año para el «fin del mundo», Bugarach está siendo invadida por unos visitantes que ya se cuentan por miles (10.000 en el 2010) y se espera que esta cifra se doble o incluso se triplique cuanto más cerca nos encontremos del 21 de diciembre de 2012. En este pequeño pueblo que hasta el profético boom vivía del excursionismo (un 72% total de su ocupación) se ha pasado al 68% únicamente de visitantes «paranormales», incluso ya es difícil encontrar alojamiento a estas alturas, así que muchos piensan en acampar allí en pleno invierno. Como suele ocurrir en estos casos, el precio del suelo se ha triplicado y las tierras cercanas al pico las están comprando extranjeros, con el fin de que ellos sean los elegidos por los extraterrestres para ser transportados hacia otros planetas. Algo demencial y que muchos vecinos están viendo como un filón para llenarse los bolsillos.

En definitiva, Bugarach se convertirá en carne de cañón de los medios de comunicación (sino lo es ya) hasta que llegue la dichosa fecha, ya que internet es el mejor caldo de cultivo para que conspiracionistas y turistas paranormales se den la mano para promocionar, de manera indirecta, pequeños pueblos como este.  Esperemos que a las autoridades francesas, que ya están avisadas, sepan actuar y controlen lo mejor posible la que se les viene encima.  Y a todo esto, yo me pregunto: ¿se convertirá Bugarach en la sede del turismo paranormal o morirá de éxito al día siguiente?

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2 Comments
  • Marian Tristan 13:43 12/01/2012

    No conocía este pequeño pueblo francés y la verdad es que me ha apasionado! El hecho de que, durante diferentes épocas, personas de diversas culturas y países hayan acabado en el Pico de Bugarach, sea o no por informaciones paranormales y de extreterrestres, es espectacular (sobre todo para la economía de esos 200 habitantes)! Reconozco que soy un poco ‘friki’ del tema «ovni», quizás por eso me gustaría viajar a Bugarach, aunque no porque crea, para nada, en que los extreterrestres nos salvarán del fin del mundo (estamos locos?!). Apuesto a que el 22 de diciembre todo turista que esté en Bugarach reclamará que les devuelvan el dinero.

    • Juan Domingo Antón 16:01 12/01/2012

      Como mínimo reclamaran eso. De todas formas, esto son leyendas, que hayan encontrado algo de origen desconocido de verdad se escapa de mi escueto conocimiento.

      Gracias Marian por tu comentario! ;-)

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